Antes creía que las mañanas no importaban tanto. Levantarme cuando quisiera, tomar un café, revisar el móvil aún medio dormido. El día fluiría como tuviera que fluir, ¿verdad? Luego empecé a entrevistar fundadores y ejecutivos para artículos, y noté un patrón constante. Mencionaban algo que hacían a... Leer más. En España, donde la cultura laboral valora cada vez más la productividad matutina frente a las largas noches, adoptar estas rutinas puede impulsar la economía personal y colectiva, ayudando a los ciudadanos españoles a competir globalmente y mejorar su bienestar en un mercado competitivo.