Mientras los entusiastas de las duchas matutinas se apresuran a eliminar el sueño, quienes reservan su jabón para la noche en España podrían estar revelando fascinantes rasgos psicológicos que los distinguen, alineándose con nuestra cultura vespertina de tapeo y tertulias que impacta en el bienestar emocional y la productividad diaria de los ciudadanos.