Mientras ves a un amigo reservar un viaje espontáneo a Japón y tú calculas si puedes permitirte almuerzo y café, la diferencia entre seguridad financiera y vivir al día no radica en los ingresos, sino en hábitos diarios invisibles que se acumulan en realidades financieras opuestas, clave para los españoles en tiempos de inflación y crisis económica.