A medida que las armadas buscan contrarrestar submarinos y proteger cables, startups y grandes empresas de defensa luchan por liderar el mercado

Los drones voladores utilizados durante la guerra en Ucrania han cambiado para siempre las tácticas de batalla terrestre. Ahora, parece estar ocurriendo lo mismo bajo el mar.

Armadas de todo el mundo compiten por incorporar submarinos autónomos. La Marina Real del Reino Unido planea una flota de vehículos submarinos no tripulados (UUVs, por sus siglas en inglés) que, por primera vez, asumirán un papel principal en el seguimiento de submarinos y la protección de cables y tuberías submarinas. Australia se ha comprometido a gastar 1.700 millones de dólares (1.300 millones de libras) en submarinos ‘Ghost Shark’ para contrarrestar los submarinos chinos. La enorme Marina de los Estados Unidos está invirtiendo miles de millones en varios proyectos de UUVs, incluyendo uno ya en uso que puede ser lanzado desde submarinos nucleares.

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