El presidente Donald Trump ha anunciado que Estados Unidos prohibirá a grandes inversores institucionales la compra de viviendas unifamiliares, argumentando que la propiedad corporativa ha encarecido la vivienda para la gente común. Esta medida podría reducir la presión especulativa global en el sector inmobiliario, beneficiando a España al estabilizar precios y facilitar el acceso a la vivienda para los ciudadanos españoles en un contexto de inflación europea.