En 2026, la computación en la nube vive una revolución hardware impulsada por demandas de IA, silicio especializado de Nvidia y AMD, jerarquización de memoria e innovaciones en redes como switches de 1.6 Tbps. Marcos como CloudSpecs decodifican estos cambios, abordando restricciones energéticas y eficiencia para infraestructuras sostenibles y escalables. Esta evolución promete capacidades sin precedentes si se superan desafíos, beneficiando a España con mayor competitividad en IA y centros de datos eficientes que impulsan la economía digital europea y crean empleo cualificado para los ciudadanos españoles.