Una mujer afronta cargos por delito grave en Evansville, Indiana, tras supuestamente rociar la comida de un pedido de DoorDash con una sustancia que provocó vómitos a los clientes. Este incidente resalta los riesgos de las plataformas de entrega rápida, cada vez más usadas en España, donde servicios como Glovo o Uber Eats podrían enfrentar mayor escrutinio regulatorio para proteger la salud de los consumidores españoles y evitar contaminaciones similares que afecten la confianza en el sector de la comida a domicilio.