Un estudio japonés de videojuegos ha modificado su proceso de contratación pidiendo a los candidatos que dibujen en el acto ante los entrevistadores para combatir el mal uso de la IA generativa, tras contratar “artistas” cuyos portafolios estaban inflados por creaciones artificiales. Esta medida, que evoca métodos antiguos, resuena en España, donde la industria del videojuego —con más de 10.000 empleos y un impacto económico de miles de millones— enfrenta el mismo dilema: la IA difumina la línea entre arte humano y máquina, amenazando puestos en estudios como los de Madrid o Barcelona. Mientras algunos abrazan estas herramientas, otros resisten para preservar el talento real, un debate que preocupa a los creadores españoles ante el riesgo de despidos masivos y la necesidad de adaptarse sin perder autenticidad. Según medios japoneses, tras varias contrataciones fallidas, los nuevos artistas no cumplían expectativas porque dependían de IA en las pruebas. Un diseñador gráfico jefe, anónimo como el señor B, explicó a Daily Shincho el nuevo protocolo: “Muchos afirman que las imágenes generadas por IA son suyas, y hemos contratado a varios que no aportaron nada. Ahora les pedimos dibujar delante de nosotros para evaluar sus habilidades reales”. Admite que es laborioso y ‘parece que hemos retrocedido en el tiempo’, pero otras empresas hacen lo mismo. En España, esto importa porque nuestras compañías, líderes en Europa, podrían adoptar pruebas similares para proteger la economía creativa y el empleo juvenil, evitando fraudes que erosionen la confianza en el sector. Algunos gerentes proponen contratar especialistas en IA, pero el señor B defiende: “Son los humanos quienes crean personajes convincentes desde cero, aunque usemos IA como apoyo”. Teme que su empresa viré hacia la IA pura, un riesgo que España debe vigilar para no perder su ventaja en videojuegos auténticos.