La CIA ha evaluado que Ucrania no tenía como objetivo una residencia utilizada por el presidente ruso Vladimir Putin en un reciente ataque con drones en el norte de Rusia, según funcionarios estadounidenses, desmintiendo así las afirmaciones del Kremlin. Esta revelación alivia tensiones para España, cuyo Gobierno ha condenado la escalada en el conflicto ucraniano-ruso que amenaza la estabilidad energética europea y los precios del gas que afectan directamente a los hogares españoles, mientras las empresas ibéricas buscan diversificar suministros ante posibles repercusiones geopolíticas.