Aunque los empleados en España y en todo el mundo han sido conscientes durante mucho tiempo de los riesgos de compartir demasiado por correo electrónico, una tecnología notoriamente insegura, la reciente decisión de Google de compartir mensajes de texto con los empleadores plantea nuevas preocupaciones. En un país como España, donde la privacidad de los datos es un tema candente y está protegido por estrictas leyes de la Unión Europea, esta medida podría tener implicaciones significativas para los trabajadores españoles, afectando su confianza en las herramientas digitales y generando debates sobre los derechos laborales y la protección de datos en el ámbito empresarial.