El estudio de Digitate revela que Europa, con España a la vanguardia en debates regulatorios, está fortaleciendo la gobernanza de la inteligencia artificial, mientras las empresas de América del Norte aceleran hacia sistemas empresariales semiautónomos. Este contraste podría influir en la competitividad tecnológica de España, donde la regulación busca equilibrar innovación y seguridad, impactando directamente a empresas y ciudadanos españoles en un mercado global cada vez más digitalizado.