Una oferta en la dark web asegura vender datos de 17,5 millones de cuentas de Instagram, generando alarma por estafas, phishing y seguridad. En España, con millones de usuarios activos, esto amenaza la privacidad de ciudadanos y empresas, aumentando riesgos de ciberataques y robos de identidad que afectan directamente nuestra economía digital.